Arruabarrena, Emiliano Nahuel2019-04-102019-04-102018-10-30http://hdl.handle.net/11086.1/1323En la segunda mitad de los años noventa, y como fruto de un estudio profundo y exhaustivo llevado adelante por catorce personalidades de todo el mundo interesados en el tema educativo, la UNESCO publicó un documento titulado “La educación encierra un tesoro”, más conocido como “Informe Delors”. Desde su publicación, y pese a haber transcurrido ya veintidós años, el documento se convirtió en un texto de referencia para aquellos que hacen de la educación una opción de vida. En la mencionada publicación se hace referencia a los cuatro pilares que se considera tiene la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos trabajando con los demás y aprender a ser. Me parece oportuno detenerme brevemente en uno de estos cuatro pilares, aprender a hacer: Aprender a hacer a fin de adquirir no sólo una calificación profesional sino, más generalmente, una competencia que capacite al individuo para hacer frente a un gran número de situaciones y a trabajar en equipo. Pero, también, aprender a hacer en el marco de las distintas experiencias sociales o de trabajo que se ofrecen a los jóvenes y a los adolescentes. Desde el carisma y estilo salesiano se pretende subrayarse esta orientación educativa global, puesto que en este tiempo se torna urgente la adquisición de competencias personales como trabajar en equipo, tomar decisiones conjuntas, saber relacionarse, establecer sinergias, ser creativos, entre otras. Es por esto que, dentro de la oferta educativo pastoral salesiana, suele cuidarse y potenciarse el campo técnico profesional, tan presente e importante desde los tiempos mismos de Don Bosco. Este artículo, en el marco de la Instancia Evaluativa Final Integradora del seminario de “Problemáticas y desafíos de la educación” a cargo de la Lic. Silvia Ludueña, pretende ser un aporte concreto que nos ayude a seguir apostando por esta modalidad del Sistema Educativo Nacional desde una mirada carismática salesiana. La sanción y promulgación de la ley de Educación Técnico Profesional 26.058/05 y de la Ley Nacional de Educación 26.206/06 en nuestro país, nos ofrecen un marco propiciatorio para tal fin. Para esto intentaré recuperar brevemente parte de la historia de la Educación Técnico Profesional en Argentina, desde los primeros intentos -presentes a comienzos del siglo XX- hasta la actualidad, abordando algunas cuestiones de carácter político, eclesial y carismáticos allí presentes; sin desatender la realidad juvenil a la cual se intenta dar respuesta desde una mirada donboscana.esAtribución-NoComercial-SinDerivadas 2.5 Argentinahttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/Educación SecundariaModalidades de EducaciónIEFILEY Nº26.206Ley de Educación NacionalLey de educación técnico profesionalLEY Nº26.058Educación técnicaLa educación técnico profesional según la propuesta educativa salesianaOther